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Mostrando las entradas etiquetadas como GUADALMEZ

LEYENDA, El SECRETO DE PIEDRA SANTA

Ilustración 'caballeros calatravos frente al Castillo de Calatrava La Nueva Existe en el ideario colectivo la certeza de que la otrora poderosa y admirada Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, el Temple, atesoraba, además de sus inmensas riquezas, un valioso secreto, que la condujo a su desaparición, dando así una explicación más novelesca que la despreciable avaricia de los reyes cristianos, que tanto ansiaban sus astronómicos ingresos para fortalecer su posición regia frente a la poderosa nobleza de la época. Unos hablaban de un misterioso “Bafomet”, cabeza barbada y parlante a la que adoraban, otros se referían a la custodia del Santo Grial, y hay quienes afirmaban que llegaron a encontrar documentos en las ruinas del antiguo Templo de Jerusalén, su cuartel general, que podrían hacer temblar los cimientos de la Cristiandad. La verdad es que esta orden, creada en 1118 por Hugo de Payens a instancias de San Bernardo de Claraval, nació con la finalidad de proteger a los...

EL ARROYO DE LOS MUERTOS

Cuentan que hace muchos años existía en Chillón una casa con una ventana, en la que habían quedado marcados los dedos de una mujer en sus barrotes. Nadie recuerda a quién pertenecieron esos dedos, pero muchos sí conocían la historia de una mujer que pasó toda su vida asomada a esa misma ventana y repitiendo, como si de un mantra se tratara, la frase “vendrá, me ha dicho que vendrá”. La “Casa de la Eterna Espera” la llamaban, y según me contara mi abuelo, ello se debía a una triste leyenda. Ilustración para leyenda 'El Arroyo de los Muertos' En un tiempo en que no existían los automóviles y tampoco las carreteras para ir de la vieja aldea de Los Palacios de Guadalmez a su villa matriz, Chillón, se utilizaba un camino, que tras subir el Puerto de la Virgen, pasar por La Nava de Santiago, atravesar Puerto Mellado, y serpentear por los cerretes de Chillón, llegaba a los pies de la sierra de la Virgen del Castillo y a poco más, hacía su entrada en la antigua villa. Pues en...

EL DILEMA DE LAS GOLONDRINAS, LEYENDA DE GUADALMEZ

Pareja de golondrinas en el Valle Mágico Quien se haya criado en un pueblo agrícola es consciente de la importancia que tiene la caprichosa climatología a la hora de diferenciar un año bueno y provechoso de otro malo o calamitoso, e igualmente sabe que cuando la tierra ha dado frutos en demasía, éstos deben ser, en parte, almacenados para cuando la naturaleza se muestre menos generosa. Con ello se entra en un círculo que persigue asegurar el abastecimiento y evitar las consecuencias nefastas de un año de carestía. Y todo ello, como si de una ley natural se tratara, es observado de padres a hijos, respetado y aplicado cual obligación sagrada. A tenor de este inciso, me viene a la memoria un cuento que escuchara siendo niño, y que explicado para que un público infantil lo entendiese, pretendía ir educando a la audiencia en una forma de vida que respetara, el día de mañana, esta ley sagrada. Contaban los más viejos que un año de abundantes lluvias en el valle, hizo que aparecieran...

LA PEÑA DEL CUERVO, LEYENDA DE GUADALMEZ

Morgos o duendes mineros Dominando la población de Guadalmez, se yergue una montaña a la que los lugareños dan el nombre de “Peña del Cuervo”, y desde su “ventanilla”, como si de un gran ojo se tratara, vigila al pueblo que se asienta en su ladera. Hace ya tantos años, tantos soles y tantas lunas han pasado, que no hay memoria que la recuerde, pero en ese mismo lugar transcurrió una historia, que por su desenlace, bien se merece contar. De todos es conocida la afición de los morgos, esos duendes tacaños y escurridizos, por buscar y acaparar viejos tesoros, y sabedores del gusto que los cuervos sienten por las cosas brillantes, no se les ocurrió otra idea que robar de un nido de cuervos un pequeño polluelo, al que con un brebaje mágico y cantidades ingentes de comida, hicieron crecer y crecer, hasta convertirlo en un gigantesco monstruo. Amaestraron al cuervo para que sobrevolara el valle, y las tierras vecinas, en busca de objetos brillantes, y los trajese en su pico hasta la...

SANTIAGO EN LA NAVA, Leyenda de guadalmez

Ilustración para leyenda "Santiago en La Nava" Asentadas las huestes cristianas a orillas del río Zújar para poner cerco a la población de Capilla, en el noveno año del reinado de Fernando III, al que llamaron el Santo, los grandes señores de Castilla reunidos con su Rey, discutían sobre la necesidad de tomar antes el castillo sarraceno de Aznaharón, el cerrojo del camino entre Toledo y Córdoba, y que bien pudiera servir de punta de lanza para posibles ataques musulmanes a su retaguardia. Unos eran proclives a esta idea, mientras para otros, movilizar a todo el ejército en la conquista de ese castillo, les haría perder un tiempo precioso, del que no disponían. En estas disputas se encontraban, cuando un grupo de caballeros templarios se ofreció a tomar la fortaleza, por sí mismos, sin que fuera necesario levantar el sitio a Capilla y desplazar al ejército. Para todos aquellos nobles, la idea, aparte de descabellada, no parecía augurar una empresa triunfal, pero ya que s...

LEYENDA DEL CASTILLO FANTASMA, Guadalmez

Ilustración para leyenda del Castillo Fantasma Canta el poema que Tres grandes valles te abrazan, tres son los castillos que te guardan, Aznaharón, Vioque y Madroñiz, a los que habría que sumar el castro ibero-romano de La Desesperada, pero aún falta uno más, el castillo encantado de El Morrio. Sí, sí, ese mismo castillo que no se puede ver y que nadie cree en su existencia pero que, en días de espesa niebla, algunos pastores y esparragueros aseguran haberse topado con sus muros y torres. Lo más curioso es que cuando la niebla se levanta del valle y el sol vuelve a señorear en el firmamento, allí no queda rastro alguno de murallas ni torreones que se le parezcan. ¡Curioso castillo que aparece y desaparece a voluntad! Pero hace siglos, el castillo de El Morrio era una fortaleza igual a las demás, levantada por los musulmanes para defender el Valle del Guadalmez y el camino que unía Córdoba a Toledo. Un castillo gobernado por un alcaide, acompañado de una pequeña guarnición de so...

LEYENDA DEL TESORO DE LA MINA, GUADALMEZ

Ilustración para Leyenda del Tesoro de la Mina Mucha gente conoce las ruinas de las antiguas minas de Santa Catalina, a un paso de Guadalmez, y más de un curioso se ha llevado un susto cuando ha osado acercarse a ellas, pero pocos son los que recuerdan la vieja historia del último minero que trabajó en ellas, y que un día cualquiera, se desvaneció para siempre de la memoria de los hombres. Aún hay algún abuelo que escuchó esta historia de boca de sus padres, al calor y el chisporroteo de una buena lumbre, en las frías noches de invierno. Según nos contaron, hubo un tiempo en que esas viejas minas de Santa Catalina bullían de gente y trasiego, como si de un gran pueblo se tratara, pero cuando el mineral comenzó a escasear o se hizo poco rentable para los inversores, los mineros comenzaron a abandonar aquel paraje, quedando únicamente uno, que si hacemos caso de los rumores, no tenía otro sitio a donde ir, y allí permaneció solitario y apartado del mundo. Todas las mañanas to...

LEYENDA DEL MOLINO ENDIABLADO, Guadalmez

El Diablo, ilustración Más de un siglo hace que las aguas del río Guadalmez, con su sonido cantarín, ya no mueven las piedras del viejo molino, y ese mismo silencio ha desterrado de la memoria de los hombres la historia de lo que allí pasó. Se contaba, por aquel entonces, como algo extraordinario, la riqueza que llegó a amasar el molinero, un tipo huraño y solitario, con fama de vago, y que de la noche al día, pasó de sestear la mayor parte del tiempo, llegando incluso a rozar la miseria, a estar moliendo todas las horas del reloj, y ver como se acrecentaba su fortuna. De todos los pueblos vecinos venía gente a moler su trigo a este molino, por la rapidez con la que trabajaba su molinero. Hubo quien aseguraba que todo era muy extraño, porque durante el tiempo que se suponía al molinero trabajando, más de uno le había visto borracho, durmiendo la mona, bajo la sombra de las adelfas, o encerrado en su cuarto, contando las monedas que iba acumulando. Luego se supo que al descr...

LEYENDA DEL VALLE MÁGICO

Ilustración leyenda del Valle Mágico Hubo un tiempo en el cual el hombre aún temía a la naturaleza, y para protegerse de las adversidades había desarrollado como un sexto sentido, que le permitía ser consciente de otras realidades. Aquí está la cuna de la mitología y de las leyendas. Y también hubo lugares, que por sus características especiales, estaban cargados de magia, como era el caso del Valle del Guadalmez. Pero la dictadura de la Reina Razón acabó con todo ello: el mundo estaba hecho a la medida del hombre, y por tanto, todo se debía conocer mediante la lógica. En aquellos tiempos, los habitantes del valle del Guadalmez habían aprendido a convivir con otros seres, como los morgos, afanados en buscar tesoros, los raposillos, unos diminutos personajes que habitaban en el gran taray de la Alcantarilla, las ninfas y hadas del río o los temibles surrus, endiabladas criaturas escondidas en pozos y cuevas. Pero toda esta convivencia se perdió cuando el hombre se hizo ante to...