Ilustración para Leyenda del Tesoro de la Mina Mucha gente conoce las ruinas de las antiguas minas de Santa Catalina, a un paso de Guadalmez, y más de un curioso se ha llevado un susto cuando ha osado acercarse a ellas, pero pocos son los que recuerdan la vieja historia del último minero que trabajó en ellas, y que un día cualquiera, se desvaneció para siempre de la memoria de los hombres. Aún hay algún abuelo que escuchó esta historia de boca de sus padres, al calor y el chisporroteo de una buena lumbre, en las frías noches de invierno. Según nos contaron, hubo un tiempo en que esas viejas minas de Santa Catalina bullían de gente y trasiego, como si de un gran pueblo se tratara, pero cuando el mineral comenzó a escasear o se hizo poco rentable para los inversores, los mineros comenzaron a abandonar aquel paraje, quedando únicamente uno, que si hacemos caso de los rumores, no tenía otro sitio a donde ir, y allí permaneció solitario y apartado del mundo. Todas las mañanas to...